Nuestro trabajo se nota
Carpintería y ebanistería a la medida en Medellín. Cocinas, clósets, puertas y muebles para modernizar una casa, una oficina o un local.
Carta de derechos del cliente · 10 puntos
Lo atendemos como cliente desde la primera palabra, compre o no compre. Una cotización que usted no acepta se responde igual de bien que una que sí.
Entramos cuando nos invita y nos quedamos mientras seamos bienvenidos. Ni un día más, ni un cuarto más de los que hagan falta.
A su casa mandamos gente identificada, uniformada y conocida por nosotros. Usted sabe de antemano quién entra y a qué hora sale.
No recortamos un paso para llegar más rápido. Si el acabado pide tres manos, lleva tres manos, aunque nadie vaya a contarlas.
No cerramos un diseño sin que estén los que van a vivir con él. Nadie de la casa se entera del mueble el día que ya está instalado.
La cita es a la hora que se dijo. Si algo se corre, se lo avisamos antes y se lo avisa alguien del taller, no un contestador.
El precio sale del mueble, no del cliente. No lo movemos por el barrio, ni por el carro que esté parqueado afuera, ni por la cara.
Sus medidas, sus planos y las fotos de su casa no se le muestran a otro cliente ni se le venden a nadie. Si queremos publicar su trabajo, le preguntamos.
A su casa mandamos gente formada y con herramienta propia. El aprendiz aprende en el taller, no en su cocina.
Si algo sale mal, volvemos. No solo el mes de la entrega: mientras el mueble sea nuestro, la falla es nuestra.
Carpintería y ebanistería a la medida en Medellín. Cocinas, clósets, puertas y muebles para modernizar una casa, una oficina o un local.
Un mueble bien hecho no se anuncia. Se nota en la puerta que cierra pareja, en el cajón que no se traba y en el remate que nadie tuvo que disimular contra la pared.
Años de taller: [ AÑOS DE TALLER ]. Trabajos entregados: [ PROYECTOS ENTREGADOS ]. Las dos cifras van en blanco hasta que se puedan mostrar con nombre y fecha.
Cocinas integrales. Ordenada, silenciosa, fácil de limpiar y hecha a su medida.
Todo guardado, todo a la mano y nada a la vista que usted no quiera.
Lo primero que se toca de una casa. Que cierre parejo y suene macizo.
Comedores, camas, bibliotecas y escritorios que caben exacto.
Paredes, escaleras y techos. El cambio que se siente al entrar.
Locales, oficinas y restaurantes. Madera que aguanta público.
La cita. Vamos a su casa, medimos y escuchamos qué va a guardar y cómo lo usa. Sin costo y sin compromiso. Usted decide después, no durante.
Le mostramos el mueble antes de que exista: plano acotado con medidas reales y una vista en 3D. No se corta nada hasta que usted apruebe.
Se corta, se arma y se termina bajo techo. Su casa no es un taller y no la convertimos en uno.
Llegamos el día que dijimos, instalamos, nivelamos y nos llevamos hasta el aserrín. La entrega incluye dejarle la casa como estaba.
Antes del diseño está la especie. Lo que aguanta en una cocina no es lo que va en una biblioteca, y lo que sirve en un apartamento de Medellín no es lo mismo que sirve en una finca de tierra caliente.
Le decimos cuál es cuál y por qué. Maciza donde el mueble trabaja; tablero enchapado donde tiene que quedar plano y quieto. Nunca al revés para ahorrarnos un paso.
El tablero enchapado no es el material barato: en un frente de clóset de dos metros es el material correcto, y la madera maciza sería el error.
La madera verde sigue moviéndose dentro de la casa: se abre, se tuerce y raja el acabado a los seis meses. La que entra al taller entra seca y se aclimata antes de que la toque una sierra.
«Dueño de casa» es un título que cuesta. El que lo tiene merece que le contesten el teléfono, que le cumplan la hora y que le cobren lo mismo que al vecino.
Esto no es una promesa de venta. Es la lista de lo que usted puede exigirnos, escrita antes de que nos pague un peso.
Diez puntos. Cada uno está redactado como obligación nuestra, no como virtud nuestra: dice qué hacemos, no qué tan buenos somos.
Si en su trabajo incumplimos uno, dígalo por el mismo WhatsApp por el que cotizó. La carta no sirve de nada si reclamarla es difícil.
Cuando el trabajo se hace bien todas las veces, dar garantía no cuesta nada. La cola de milano de este dibujo no lleva tornillo: sostiene por la forma, y por eso sigue sosteniendo cuando el pegante ya no.
[ AÑOS DE GARANTÍA ] sobre la mano de obra, más la del fabricante en herrajes y superficies. Si algo se descuadra, se descuadró con nosotros y lo cuadramos nosotros.
El plazo va en blanco a propósito: publicar «garantía de por vida» sin un respaldo escrito es exactamente lo que esta página no hace.
Mándenos una foto del espacio y las medidas que tenga a mano. Con eso le decimos qué se puede hacer y qué no —antes de cotizar, no después.
De lo que se nota · a lo que hacemos · a cómo se hace · a de qué está hecho · a lo que le prometemos · a lo que respondemos · a cómo empezamos